Ley aplicable en la sucesión Mortis Causa

Ley aplicable en la sucesión Mortis Causa

El Diario Oficial de la Unión Europea publicó el 27 de julio de 2012 el Reglamento (UE) nº 650/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de julio de 2012 relativo a la competencia, la ley aplicable, el reconocimiento y la ejecución de las resoluciones, a la aceptación y la ejecución de los documentos públicos en materia de sucesiones mortis causa y a la creación de un certificado sucesorio europeo.

El presente Reglamento establece con carácter general, a efectos de la determinación tanto de la competencia como de la ley aplicable, la residencia habitual del causante en el momento del fallecimiento.

El día 17 de agosto de 2015 es la fecha de aplicación plena de las normas contenidas en el Reglamento, cuyas disposiciones regirán la sucesión de las personas que fallezcan en dicha fecha o después de la misma.

Por tanto, en el caso de que el causante no haya realizado una opción expresa y válida a favor de la ley de su nacionalidad, se aplicará a la sucesión, en principio, la ley de la última residencia habitual del causante. La opción por la conexión de la residencia habitual, frente a la nacionalidad o el domicilio del causante, era esperable de acuerdo con las últimas tendencias de las normas comunitarias.

Se contempla, como excepción a esta aplicación, la regla de los vínculos más estrechos (artículo 21.2), que actuará, en defecto de elección de ley, si en el momento del fallecimiento el causante tuviese una vinculación más estrecha con un Estado distinto al de su residencia habitual. Por tanto, se contempla una forma de “escapar” a la regla de la última residencia, lo cual permitirá salvar situaciones donde la aplicación de este criterio no sería muy aconsejable en relación a las circunstancias concretas del causante.

A pesar del criterio general de la residencia habitual, el presente Reglamento capacita a los ciudadanos para organizar su sucesión, mediante la elección de la ley aplicable a esta, pudiendo elegir la ley de su nacionalidad.

Destacamos de esta posibilidad de elección en la reglamentación comunitaria:

1.- que la elección de la ley aplicable en la sucesión deberá realizarse con forma de disposición mortis causa y,

2.- que podrá tratarse bien de una elección expresa, bien de una elección tácita, esto es, derivarse claramente de los términos de la disposición.

El Reglamento permite, por tanto, una elección tácita de la ley aplicable y va a permitir al operador jurídico valorar la verdadera intención del causante, pues existen casos en los que aunque no haya una elección expresa de un determinado Derecho, ésta es indubitada por las referencias que a sus normas o instituciones realiza el causante.

Es el caso, por ejemplo, que una persona, ciudadana española residente en Alemania haga referencia a una institución sucesoria gallega.

Además de la determinación de la ley aplicable, en virtud del presente Reglamento se crea un certificado sucesorio europeo, que se expedirá para ser utilizado por los herederos, legatarios que tengan derechos directos en la herencia y ejecutores testamentarios o administradores de la herencia que necesiten invocar, en otro Estado miembro, su cualidad de tales o ejercer sus derechos como herederos o legatarios, o bien sus facultades como ejecutores testamentarios o administradores de la herencia.

Una vez emitido, el certificado surtirá sus efectos en todos los Estados miembros sin necesidad de ningún procedimiento especial.

El 16 de noviembre de 2014 es la fecha en la que, a más tardar, los Estados miembros debían comunicar a la Comisión, entre otras circunstancias, la información pertinente relativa a las autoridades competentes para expedir el certificado sucesorio.

Aunque el camino por recorrer es todavía largo, este tipo de normas van consiguiendo desarrollar poco a poco uno de los principales objetivos de la Unión Europea, el desarrollo de un espacio común de libertad, seguridad y justicia sin fronteras interiores.

Fdo. Francisco J. Ramírez

ARA ABOGADOS SLP